Aceite 1 taza
Vino blanco 1 taza
sal
Harina
En un recipiente se pone el aceite y el vino blanco, un poco de sal y se va añadiendo la harina que acepte.
Primero se mueve con una cuchara y luego se tira en la encimera y se amasa con las manos. Cuando se ha obtenido una masa fina y compacta se hace una bola y se envuelve en una servilleta ligeamente húmeda, dejándola en sitio fresco.
Pasada una hora se estira sobre la encimera con el rodillo y se deja muy fina, cortando unas tiras muy finas y estrechas que se fríen en aceite muy caliente hasta que están doradas.
Esto esta genial para acompañar cualquier comida, o tambien de entrante con algun pate , os lo dejo al gusto :).
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